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Buenas prácticas en aire acondicionado

Para usar en campo

Usa el capítulo para ordenar una visita de servicio y preparar el registro de las condiciones del equipo. Distingue la inspección inicial de los trabajos que requieren intervenir el circuito de refrigerante.

Guía del capítulo

Preparar una visita de servicio

Una visita de servicio requiere conocimientos, equipo y herramientas adecuados, además de un procedimiento de revisión. El capítulo propone ordenar estos elementos para revisar la operación del aire acondicionado y cuidar el manejo del refrigerante.

Qué significan las buenas prácticas en HVAC

Implementar buenas prácticas es parte de la responsabilidad de un técnico profesional. Sin embargo, no todos conocen de qué se trata ni cómo llevarlas a cabo. En el medio del aire acondicionado, calefacción, ventilación y refrigeración, las buenas prácticas son las técnicas de servicio que debe realizar el técnico. Esas técnicas son las que diferencian a un profesional de uno que no lo es.

Aplicarlas establece una mejora continua en el rendimiento del sistema de aire acondicionado, optimiza la calidad de tu trabajo y contribuye al cuidado ambiental mediante el manejo adecuado del refrigerante.

Los factores que influyen en una buena práctica

Los siguientes puntos aplican siempre que hagas un servicio de mantenimiento correctivo, preventivo o una instalación HVAC.

Lo primero es tener una actitud de compromiso y responsabilidad. Después, contar con procedimientos establecidos: al llegar al lugar del servicio debes seguir protocolos adecuados para atender al cliente con calidad. Necesitas un procedimiento estándar para la revisión del equipo de aire acondicionado, utilizar procesos confiables para determinar explícitamente las soluciones.

También debes contar con formatos que permitan registrar las condiciones antes y después del equipo, usando listas de verificación y órdenes de servicio.

Verificaciones que no puedes saltarte

Verifica las condiciones de limpieza del equipo de aire acondicionado. Explica al cliente el estado actual en que se encuentra y los posibles daños que esa suciedad causa. Revisa las condiciones de los cables que alimentan eléctricamente al equipo, tomando lecturas que te indiquen si están en buenas condiciones de trabajo y de operación.

Verifica también si hay fuga de gas en el equipo, revisando con herramienta especial esa condición. Examina las condiciones ambientales en las que está trabajando el equipo, principalmente temperaturas. Revisa el nivel de vibraciones, haz chequeo de motores y soportes.

Procedimientos en tubería y soldadura

Realiza vacío a los sistemas cuando hayas abierto la tubería de interconexión, la que se encuentra entre la evaporadora y la condensadora. En caso de requerir soldadura, inyecta nitrógeno para desplazar el aire del sistema mientras estés soldando la tubería. El objetivo de este uso del nitrógeno es reducir la formación de óxidos dentro de la tubería durante la soldadura.

Siempre que vayas a soldar, lija el área interna y externa de los elementos por soldar, y hazlo con las manos limpias. Aprovecha cuando el equipo esté abierto para verificar el estado de las soldaduras y el avellanado. De ser necesario, corrige el avellanado de las tuberías.

Sobrecalentamiento y manejo de refrigerante

El taller incluye la medición de sobrecalentamiento en la succión del compresor como parte de la revisión. Esta lectura debe interpretarse con el procedimiento y las condiciones de operación del equipo; no equivale por sí sola a determinar su carga. Recupera el refrigerante antes de cualquier servicio en el que tengas que abrir el sistema, o en caso de que se presenten fugas, mediante el uso de cilindros especiales para recuperación.

Recicla el refrigerante para su reutilización siempre y cuando no esté contaminado. Si está dañado o contaminado, envíalo a confinamiento en los Centros de Reciclado de Refrigerantes (CRR) del país. El aceite retirado del sistema también debe recuperarse. No se prescribe su reutilización sin evaluar su condición.

Cerrar el servicio con un registro

Conserva las condiciones observadas antes de intervenir y las mediciones posteriores. La lista de revisión del capítulo ayuda a ordenar el servicio y a explicar al cliente el estado del equipo y los trabajos realizados.

Aprendizaje de campo

Registra las condiciones antes y después del servicio. Revisar limpieza, cables, fugas, temperaturas y vibraciones ayuda a decidir qué intervención necesita el equipo.

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