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Video

Servicio HVAC: cómo reducir pérdidas de refrigerante

Para usar en campo

Identifica las conexiones y maniobras que pueden provocar fugas o pérdidas de refrigerante durante una instalación o un diagnóstico.

Guía del capítulo

Evitar pérdidas durante la instalación y el servicio

El capítulo relaciona las fugas y las pérdidas durante la medición con un menor desempeño del equipo. Propone trabajar de forma ordenada: revisar las conexiones, aplicar el torque indicado y reducir la cantidad de refrigerante que queda en las mangueras al realizar un diagnóstico.

Identificación del refrigerante y del equipo

El taller compara equipos de distintas generaciones y destaca la importancia de mantener la carga prevista por diseño. La cantidad de refrigerante corresponde al modelo; no debe deducirse sólo por pertenecer a una familia de gases.

R-410A y R-32 se utilizan en equipos diseñados para ellos. La mención de sustitución tecnológica no significa que puedan cargarse directamente en un sistema R-22. El propio Taller Frikko R-32 de 2024 advierte que no debe convertirse un equipo R-410A cargándolo con R-32.

Torquímetros y prueba de nitrógeno: no son opcionales

Dado que los nuevos refrigerantes realizan transferencias de calor a presiones más elevadas en los intercambiadores interior y exterior, el uso de llaves de ajuste especializadas como torquímetros es fundamental. Ayudan a aplicar la fuerza necesaria y suficiente a las paredes de la tubería de cobre del avellanado o flare para que soporten las altas presiones para las que fueron diseñados los equipos.

La demostración menciona una prueba con nitrógeno entre 300 y 350 psi y observación de las uniones. Para aplicarla, confirma la presión, el tiempo de prueba y los límites del equipo en su manual; el rango del video no es una instrucción universal. El manual Frikko R-32 exige verificar fugas después de completar la instalación.

Las fugas te van a salir caras

Cuando no se tiene un procedimiento o protocolo adecuado y ordenado en la interconexión de tuberías, las fugas siempre suelen ser un dolor de cabeza. Entre las consecuencias más destacables están el bajo rendimiento en eficiencia energética y la capacidad real entregada.

El episodio advierte que una fuga afecta la carga y el rendimiento. El procedimiento para recuperar o reponer refrigerante debe corresponder al modelo y al refrigerante. Un código de protección orienta el diagnóstico, pero no demuestra por sí solo dónde existe una fuga ni sustituye su comprobación.

Deja las mangueras: usa acopladores rápidos

Tradicionalmente, el manómetro ha sido esencial para medir presiones de trabajo, determinar la carga, la operación o realizar diagnósticos. Un manómetro convencional lo compone un cuerpo con el múltiple que contiene los relojes de alta y baja presión, las manivelas de control y los puertos de entrada y salida de servicio. A estos se conectan mangueras de diferentes longitudes según la aplicación.

Hoy en día, dado que los nuevos equipos minisplit contienen mucho menos refrigerante, no puedes darte el lujo de perder ni lo más mínimo, ni siquiera lo que se queda en las mangueras. Con más razón cuando usas manómetros con mangueras de mayor longitud.

¿Qué debes hacer? Muy sencillo: usar manómetros sin mangueras. ¿Cómo? Mediante acopladores rápidos que se conectan a los puertos de servicio de alta o baja presión. En el minisplit mostrado se trabaja con el puerto de baja presión; identifica los puertos disponibles en el modelo que atiendes. Con esta práctica evitas ser invasivo con los aires acondicionados minisplit y te identificas como un técnico responsable y profesional.

Aprendizaje de campo

Aplica el torque del fabricante y reduce el volumen de las conexiones de medición; evita perder refrigerante cada vez que conectas instrumentos.

¿Te ayudamos?