Frikko FIT18 se congela el evaporador: diagnóstico paso a paso
Ves hielo en la tubería delgada o directamente en el serpentín del evaporador de la unidad interior.
Diagnóstico incorrecto más común
Muchos le echan gas sin siquiera checar las presiones o buscar fugas, ¡y eso solo empeora el problema!
¿Qué lo causa realmente?
Falta de flujo de aire
Si el aire no circula bien por el serpentín, el refrigerante no puede absorber el calor y se enfría demasiado, bajando la temperatura del evaporador por debajo del punto de congelación. Esto pasa seguido por falta de mantenimiento, es lo primero que hay que checar.
Cómo verificar:
Revisa el filtro de aire y la turbina interior. Deben estar limpios y sin obstrucciones. También checa que no haya objetos bloqueando las rejillas de retorno o salida de aire.
Falta de refrigerante (fuga)
Con poco gas, la presión de succión cae drásticamente. Esto provoca que la temperatura de evaporación baje demasiado, formando hielo en el serpentín y la tubería de succión. La mayoría de las veces hay una fuga que hay que encontrar y reparar.
Cómo verificar:
Conecta tu manómetro al puerto de baja. La presión de succión estará muy baja (por debajo de 60 PSI para R410A). Mide también el sobrecalentamiento; si es alto, confirma la falta de refrigerante.
Sensor de temperatura de pozo o ambiente defectuoso
Si el sensor de pozo (coil sensor) está mal calibrado o dañado, la tarjeta no sabe la temperatura real del evaporador. Podría dejar el compresor operando más tiempo de lo necesario, llevando al congelamiento. El sensor de ambiente también puede engañar a la tarjeta.
Cómo verificar:
Mide la resistencia de los sensores (ambiente y pozo) y compárala con la tabla del fabricante para la temperatura actual. Si no tienes la tabla, checa si la lectura de temperatura en el display de la unidad interior es coherente. Un sensor de pozo típico a 25°C anda por los 5-10 kOhms.
Válvula de Expansión Termostática (TXV) o capilar restringido/defectuoso
Si la TXV está cerrada de más o el capilar está parcialmente bloqueado, no pasa suficiente refrigerante al evaporador. Esto causa una caída excesiva de presión y temperatura, resultando en congelamiento. Es un diagnóstico más complejo que suele requerir descartar las otras causas primero.
Cómo verificar:
Con manómetros, la presión de succión será baja y el sobrecalentamiento podría ser bajo o incluso cero si hay una restricción severa. La línea de líquido podría sentirse más fría de lo normal antes de la TXV.
Paso a paso
- 1
Primero que nada, ¡desconecta la unidad de la corriente! Luego, haz una inspección visual interna y externa.
El evaporador debe estar limpio, sin hielo. Los filtros de aire y la turbina deben verse limpios y las rejillas sin obstrucciones.
Si falla...
Si hay hielo, déjalo descongelar por completo. Si los filtros o la turbina están sucios, límpialos a fondo. Si hay obstrucciones, retíralas. Prueba la unidad de nuevo después de limpiar.
- 2
Conecta tu manómetro al puerto de baja presión en la unidad exterior. Enciende el equipo en modo frío a la temperatura más baja (ej. 16°C) con el ventilador en alta.
Para R410A en un Frikko FIT18, la presión de succión debe estar entre 110-130 PSI, dependiendo de la temperatura ambiente exterior.
Si falla...
Si la presión es mucho más baja (ej. < 80 PSI) o muy alta, anótalo. Esto apunta a un problema de refrigerante o de compresión.
- 3
Mide el sobrecalentamiento. Con un termómetro de pinza, mide la temperatura de la tubería de succión (la gruesa) justo al salir de la unidad exterior. Con tu manómetro, lee la presión de succión y conviértela a temperatura de saturación. Resta la temperatura de saturación a la temperatura de la tubería.
Para R410A, un sobrecalentamiento ideal en la unidad exterior debe estar entre 5°C y 8°C (9°F y 14°F).
Si falla...
Si el sobrecalentamiento es alto (ej. > 10°C), es casi seguro que te falta refrigerante. Si es muy bajo o cero, podrías tener una TXV abierta de más o exceso de refrigerante.
- 4
Revisa los sensores de temperatura del evaporador (pozo) y ambiente. Desconecta los sensores de la tarjeta y mide su resistencia con el multímetro.
Las lecturas de resistencia deben ser coherentes con la temperatura ambiente actual y la tabla de valores del fabricante (si la tienes). Deben variar con la temperatura. Si no, un sensor de pozo típico a 25°C anda por los 5-10 kOhms.
Si falla...
Si un sensor está abierto, en corto o da una lectura errónea, reemplázalo. Un sensor defectuoso es una causa común que se ignora y te puede hacer perder la cabeza.
- 5
Si descartaste lo anterior y sigues con baja presión y alto sobrecalentamiento, busca fugas. Usa un detector electrónico o espuma jabonosa en todas las uniones, válvulas de servicio y el serpentín de la unidad exterior.
No debes encontrar burbujas ni que el detector electrónico pite, indicando cero fugas.
Si falla...
Si encuentras una fuga, repárala, haz un vacío adecuado (¡usa tu bomba de vacío, por favor, nada de barridos!) y carga el refrigerante por peso usando tu báscula, según los datos de placa. No le eches gas a ojo, ¡eso no es de técnicos!
- 6
Si todo lo anterior está bien y el problema persiste con síntomas de baja presión y congelamiento, considera la TXV o el capilar. Esto es lo último a revisar.
Una TXV funcionando correctamente mantiene un sobrecalentamiento estable. Un capilar debe permitir el flujo adecuado de refrigerante.
Si falla...
Si sospechas de la TXV o capilar, y ya descartaste todo lo demás, podría ser necesario reemplazarla. Esto ya es un trabajo más avanzado y requiere un diagnóstico más profundo.