El error que está destruyendo tu aire acondicionado

Ep 1/2 · 7 min · Aire Acondicionado

La carga de refrigerante no es a ojo

Hola amigos, soy Marco Antonio Duarte y les damos la bienvenida a Taller Frikko 2026. En esta ocasión vamos a analizar las consecuencias que se generan por una carga indebida de refrigerante dentro de un sistema de aire acondicionado. Es un tema que parece sencillo, pero que puede acabar con tu equipo si no lo tomas en serio.

Dentro de los datos de placa de cualquier equipo de aire acondicionado se incluye la masa de refrigerante que contiene el sistema. Es un dato que como técnico tienes que conocer, porque en caso de reparación de algún componente o por fuga de refrigerante, vas a tener que recargar parcial o totalmente. Esa recarga debe ser exactamente lo que indica el fabricante en la placa. Si agregas una cantidad mayor o menor, vas a afectar la capacidad del equipo, su consumo eléctrico y su vida útil.

Dos métodos para cargar refrigerante

Lo ideal es realizar la carga de refrigerante mediante báscula, sobre todo cuando se trata de equipos de baja capacidad, de una a 3 toneladas. En estas capacidades vale la pena retirar todo el refrigerante, realizar un vacío profundo y cargar de acuerdo con el parámetro del fabricante. Este procedimiento se hace por lo regular en menos tiempo y te garantiza el desempeño correcto del equipo.

El otro método es por diferencial de temperaturas en el retorno y la inyección del equipo, ajustando el sobrecalentamiento y el subenfriamiento. Es más laborioso y lleva más tiempo. Se debe hacer rigurosamente con el equipo en óptimo mantenimiento para evitar ajustes erróneos.

Los nuevos refrigerantes exigen más precisión

Con la nueva generación de refrigerantes y la búsqueda de soluciones sostenibles, la industria HVAC ha dado un paso adelante con equipos que requieren menos refrigerante en refrigeración de alta temperatura. Hablamos del R-32, el R-452B o el R-290. Ante esto, el riesgo es mayor al dejar un equipo con menor o mayor carga. Se pueden presentar muchas fallas.

Escenario uno: equipo sediento de refrigerante

Cuando al equipo le falta refrigerante, el primer síntoma es que no enfría lo suficiente. La falta de refrigerante provoca congelamiento en el evaporador. El refrigerante se expande más, baja la temperatura de evaporación y se presenta congelamiento en el serpentín con una escarcha muy delgada. La succión no está tan fría antes del compresor, mientras que la temperatura del condensador está tibia al tacto.

Para diagnosticarlo, sigue estos pasos:

1. **Revisa filtros de aire y serpentines.** Asegúrate de que estén limpios. Si es así, procede a revisar las presiones de baja y alta. Estas presiones estarán más bajas del rango normal de acuerdo con el refrigerante.

2. **Mide el sobrecalentamiento.** Debe estar alto ante la falta de refrigerante.

3. **Mide el subenfriamiento.** Debe ser bajo, ya que el refrigerante líquido no puede subenfriarse lo suficiente.

4. **Revisa el consumo en amperios.** Debe estar por debajo de lo que indica la placa.

5. **Mide el diferencial de temperatura en el retorno e inyección del serpentín evaporador.** Debe ser bajo, ya que el intercambiador no puede abatir suficiente calor.

Cuando te falta tan solo un 10% de refrigerante, la capacidad del equipo puede disminuir aproximadamente un 10%. Por ejemplo, un equipo de una tonelada de 12,000 BTU pasa a entregar solo 10,800 BTU.

Escenario dos: equipo inundado o con sobrecarga

En este caso, el equipo tampoco enfría lo suficiente, pero los síntomas son distintos. El serpentín evaporador también se congela, pero con una capa de hielo más gruesa que cuando le falta refrigerante. La succión está muy fría antes del compresor y escarchada. Puedes tener golpes de ariete por retorno de refrigerante, que producen una onda de presión brusca y repentina al encender o apagar el equipo, causando posibles fugas, roturas o deformaciones en tuberías y componentes.

Los pasos de diagnóstico son:

1. **Revisa filtros de aire y serpentines limpios.** Si es así, procede a revisar las presiones de baja y alta. Estas presiones estarán más altas del rango normal.

2. **Mide el sobrecalentamiento.** Debe estar bajo ante el exceso de refrigerante.

3. **Mide el subenfriamiento.** Debe ser muy alto, ya que hay demasiado refrigerante líquido subenfriándose.

4. **Revisa el consumo en amperios.** Debe estar más alto que el consumo de placa.

5. **Mide el diferencial de temperatura en el retorno e inyección del serpentín evaporador.** Debe ser muy bajo, ya que el intercambiador no puede abatir suficiente calor.

En este escenario la pérdida de capacidad es más drástica. Si te excedes tan solo un 10% de refrigerante, la capacidad puede disminuir hasta un 30%. Un equipo de una tonelada de 12,000 BTU por hora solo te va a entregar 8,400 BTU por hora, y el consumo en watts aumentará por encima del consumo nominal de la placa.

Conclusión

Amigos, un placer haber estado con ustedes en este primer Taller Frikko 2026. Nos vemos en el próximo tema. Tú decides: calor o Frikko.