Ciclo de refrigeración: componentes clave

El ciclo de refrigeración y sus componentes

Hola amigos, soy Marco Antonio Duarte y seguimos en el Taller Frikko. Ahora que hemos comprendido los conceptos termodinámicos, vamos a aplicar lo aprendido al ciclo de refrigeración. Revisaremos sus componentes, la función de cada uno y cómo interactúan entre sí para lograr un equilibrio que entregue la capacidad en toneladas de refrigeración para la cual son diseñados los equipos de aire acondicionado.

Los cuatro componentes principales

En un ciclo de refrigeración existen cuatro componentes principales: el compresor, el aditamento de expansión, un serpentín evaporador y un serpentín condensador. Antes de explicar las funciones de cada uno, tienes que saber que el protagonista principal del ciclo es el refrigerante. Es el medio de transporte del calor.

El compresor

Su función es comprimir el refrigerante que proviene del serpentín evaporador, elevando la presión y la temperatura. Debe garantizarse que este refrigerante llegue vaporizado o en estado gaseoso para que el compresor no sufra daños.

El condensador

En este serpentín se recibe al refrigerante en estado gaseoso, en alta presión y alta temperatura, proveniente del compresor. El refrigerante se satura y se sigue enfriando para pasar al estado líquido hasta llegar al aditamento de expansión. Es en este serpentín donde el calor es expulsado.

Cuando el refrigerante se satura — es decir, cuando está 50% líquido y 50% vapor — tiene una temperatura de saturación. Esta la puedes medir con tu manómetro de alta presión: solo relacionas la presión con la temperatura dentro de la escala, o la obtienes en las tablas de presión-temperatura de los fabricantes de refrigerantes. La otra lectura la obtienes con un termómetro de contacto en la tubería a la salida del condensador. La resta de la temperatura de saturación menos la temperatura de la línea de líquido te da el subenfriamiento.

Qué pasa dentro del condensador

Antes de llegar al estado de saturación, el refrigerante pasa por un proceso llamado dessobrecalentamiento. Le empezamos a retirar calor, que conocemos como calor sensible, donde su temperatura cambia. Seguimos quitándole calor y pasa a un segundo proceso llamado condensación, donde se empiezan a presentar las primeras gotas de líquido o rocío. Es aquí donde el refrigerante se satura y empieza a cambiar su proporción líquido-vapor.

Mientras exista esta mezcla, el calor que le expulsamos al refrigerante en el condensador se le llama calor latente, y su temperatura no cambia. Seguimos quitándole calor hasta que el refrigerante es 100% líquido. Desde ese momento pasa al proceso de subenfriamiento. Al calor que sigue perdiendo se le llama calor sensible, y aquí su temperatura sí cambia. Todo esto lo revisamos en los principios de termodinámica.

El aditamento de expansión

Hace lo contrario que el compresor. Debe recibir refrigerante 100% en forma líquida. Al pasar por la expansión, al refrigerante le reduce la presión y la temperatura. A la salida de este aditamento, el refrigerante lo encontramos en forma líquida con mezcla de vapor, conocida como flash gas, tal como lo hace un atomizador convencional.

El evaporador

Hace lo contrario que el condensador. En este serpentín se recibe el refrigerante en forma de spray o mezcla de líquido-vapor, en baja presión y temperatura, proveniente del aditamento de expansión. El calor dentro del recinto donde está ubicado, impulsado por el retorno del equipo de aire acondicionado, hace que el refrigerante se sature. Sigue calentando el refrigerante hasta hervir y cambiar de estado líquido a vapor, y llegar al compresor en baja presión y temperatura. Es así como se termina el ciclo.

Cuando el refrigerante se satura — cuando está 50% líquido y 50% vapor — tiene una temperatura de saturación. Esta la puedes medir con tu manómetro de baja presión. Al igual que en el condensador, solo relacionas la presión con la temperatura dentro de la escala, o la obtienes en las tablas de presión-temperatura de los fabricantes de refrigerantes. La otra lectura la obtienes con un termómetro de contacto en la tubería a la entrada del compresor. La resta de la temperatura de la línea de succión menos la temperatura de saturación del evaporador te da el sobrecalentamiento.

En este estado de saturación, el refrigerante empieza a cambiar su proporción líquido-vapor. Mientras exista esta mezcla, el calor que le agregamos en el evaporador se le llama calor latente, y su temperatura no cambia. Seguimos agregando calor del recinto hasta que el refrigerante es 100% vapor. Desde ese momento, al calor que sigue ganando se le llama calor sensible, y aquí su temperatura sí cambia.

Los dos lados del ciclo

Analizando lo anterior, vemos que el compresor y el aditamento de expansión dividen al ciclo de refrigeración en dos partes: el lado de baja presión y el lado de alta presión. Para sacar el calor de un recinto se requiere que los cambios de estado del refrigerante — de líquido a vapor y de vapor a líquido — se den para cumplir con este objetivo. Se aprovecha que el refrigerante tiene esta cualidad de cambiar de estado.

La importancia del aislamiento y la carga correcta

Si el recinto está aislado, al equipo de aire acondicionado le costará menos trabajo porque sacará menos calor, lo cual se verá reflejado en el ahorro de energía eléctrica. Es sumamente importante resaltar que en el diseño de cualquier aire acondicionado se considera una determinada cantidad de refrigerante con la cual el sistema trabajará en óptimas condiciones. Se debe respetar dicha cantidad, ya que un aumento o una disminución afecta directamente la capacidad entregada de los equipos y su operación.