Uso correcto del torquímetro digital

Una herramienta que pocos conocen pero todos necesitan

Hoy en el Taller Frikko hablamos de una herramienta que no es muy conocida por muchos técnicos, pero que es sumamente necesaria para realizar la interconexión de tuberías de refrigerante entre la unidad interior y la unidad exterior de un aire acondicionado: la llave de torque, torquímetro o llave dinamométrica. No es muy valorada, pero es esencial. A muchos se les complica su uso porque lo consideran complejo, sin embargo este instrumento forma parte de las herramientas aplicadas en las buenas prácticas en aire acondicionado. Hoy revisaremos las características del torquímetro digital.

El riesgo de apretar sin medición

Para muchos técnicos, interconectar las tuberías de refrigerante en un equipo de aire acondicionado resulta de lo más fácil. Para otros técnicos más responsables, esta labor no debe realizarla el ayudante inexperto; solamente alguien con más experiencia puede hacerlo, o al menos requiere supervisión. La razón es sencilla: no puedes permitirte dejar una fuga de refrigerante ni dañar la tubería con el ajuste.

El procedimiento lo conoces: te aseguras de que el flare de la tubería esté en buenas condiciones, sin deformaciones, y que haga contacto preciso con la campana del vástago de la válvula. Después ajustas la tuerca correspondiente con las manos, suavemente, hasta donde sea posible. Por último, el ajuste final se realiza con una llave, que regularmente es ajustable tipo perica.

Ahí está el problema. El torque aplicado queda a consideración del instalador. La fuerza aplicada en esa tuerca siempre es distinta, aun cuando es el mismo equipo. Eso tiene consecuencias: si te excedes en la fuerza, deformas la tuerca o el flare que ajusta la campana, y el resultado es una fuga de gas. Si aplicas fuerza insuficiente, también dejas fuga.

Lo que recomienda el fabricante

Para evitar ese problema, el fabricante te recomienda un rango de ajuste de torque que te garantiza no dejar fugas en las tuberías. Esos valores de torque van en relación con la medida de las tuercas y el espesor de las tuberías. Para poder aplicarlos debidamente, necesitas una llave especializada: la llave de torque.

En un minisplit, tradicionalmente se utilizan dos llaves inglesas o pericas. Con una ajustas la tuerca y con la otra haces contratuerca para evitar que se presente una fisura o se dañe el vástago. Pero como buenas prácticas, debes utilizar la llave de torque para controlar la fuerza aplicada.

El torquímetro digital facilita el trabajo

Hoy en día contamos con torquímetros digitales que facilitan la tarea de ajuste de las tuberías, reduciendo el margen de error que puedes tener con un torquímetro no digital. Estos torquímetros tienen una sola llave ajustable tipo perica.

Veamos un ejemplo. En un equipo de una tonelada, la tubería de succión es de media pulgada de diámetro. De acuerdo al manual del fabricante, el par de torque aplicado debe ser de aproximadamente 50 a 55 newton-metros.

Procedimiento paso a paso

El procedimiento es el siguiente. Primero, ajustas la llave a la medida de la tuerca. Segundo, seleccionas la unidad de ajuste; lo más común es newton-metro. Luego seleccionas la medida de ajuste necesaria.

Colocas la llave perica como contra y ejerces presión en sentido contrario con el torquímetro. Al llegar al 80% de la medida buscada, una alarma en el torquímetro emite un sonido y enciende un LED verde. Conforme aplicas más fuerza, se siguen encendiendo varios LEDs verdes hasta que enciende un LED rojo, que indica que has llegado al 100% del torque buscado.

Se realiza el mismo procedimiento para la tubería de líquido expandido de un cuarto de pulgada.

Ajuste confiable y sin dudas

Como puedes ver, el ajuste mediante la llave de torque digital resulta muy confiable y fácil de realizarse. Con esto evitas que la fuerza aplicada a las tuercas de las tuberías quede a consideración de cada técnico y provoque deficiencias en la instalación. Este procedimiento te garantiza que no tengas futuras fugas de refrigerante, lo cual te ahorra tiempo, dinero y esfuerzo.

No dejes de aplicar las buenas prácticas. Nos vemos pronto en tu Taller Frikko.