Carga de refrigerante: técnica correcta

Marco Antonio Duarte· Ep 6/10 · 11 min · Aire Acondicionado

Por qué la carga correcta de refrigerante lo cambia todo

Para que un equipo de aire acondicionado entregue su capacidad máxima y funcione correctamente, debe tener la carga de refrigerante exacta a la que fue diseñado en fábrica. Cualquier variación, ya sea de más o de menos, lo afecta considerablemente. Ese desajuste se manifiesta directamente en la eficiencia energética, tanto en capacidad como en consumo. Es decir, el equipo puede estar entregando una capacidad mucho menor a la esperada y al mismo tiempo consumir más energía. Eso impacta al confort del usuario y a su bolsillo.

Cuando calculas la capacidad de enfriamiento para un área determinada, ya sea recámara, cocina o sala, tomas en cuenta los valores de carga térmica pico: los valores máximos de carga que puede tener esa vivienda en particular. Durante toda su vida útil, un aire acondicionado debería mantener la misma carga de refrigerante para entregar la capacidad que se calculó cuando así lo requiera. Sin embargo, hoy en día los minisplit se ven expuestos a fallas derivadas de malas instalaciones en las que se dejan fugas de refrigerante.

Malas prácticas: cargar por amperaje o por presión

Tradicionalmente, las fugas de refrigerante han sido solucionadas con técnicas que hoy se consideran malas prácticas. Una de ellas es realizar la carga por amperaje con un multímetro. El técnico coloca el amperímetro en una de las fases, lo conecta y empieza a cargar gas refrigerante. Toma como referencia el consumo en amperes de los datos de placa, esa etiqueta de color gris. Cuando llega al amperaje de placa, da por terminada la carga y corrobora con el termómetro en la rejilla de inyección que el aire esté frío. Pero si estás en invierno o en verano, de día o de noche, las condiciones ambientales cambian y esta técnica no te funciona. Es una mala práctica.

Otra técnica similar es cargar por presión. Se toma como referencia la presión estándar de baja o de alta de un refrigerante, se comienza a cargar y al llegar a la presión esperada se concluye el proceso. Igual que con el amperaje, las temperaturas exteriores afectan mucho la lectura y el resultado no es confiable.

La buena práctica: carga por peso con báscula

Afortunadamente, hoy existen técnicas seguras y confiables. La que vamos a revisar es la carga de refrigerante por peso con una báscula. Cada equipo de aire acondicionado, de acuerdo a su capacidad, tiene una carga determinada de refrigerante. Esta depende de las dimensiones y la longitud de las tuberías, incluyendo los serpentines del evaporador y del condensador, el tipo de compresor y el tipo de dispositivo de expansión.

Un ejemplo: un equipo convencional con R-410A modo frío de una tonelada tiene una carga ligeramente menor que el mismo equipo de la misma capacidad pero con modo frío-calor. Esto se debe a que el equipo frío-calor tiene mayor tubería e incluye, entre otros componentes, una válvula de cuatro vías. Ambos equipos brindan la misma capacidad y eficiencia, pero con diferentes cargas de refrigerante.

Procedimiento paso a paso

Lo primero es revisar la placa de datos del equipo. Por ejemplo, en el Frikko Inverter Fit, la placa nos indica que esta unidad lleva 930 gramos, o sea 0.93 kilogramos de refrigerante. Una vez identificada la carga, vamos a utilizar la báscula.

Para este caso particular, con R-410A, el cilindro se voltea para cargarlo en forma líquida. Además, por las temperaturas del momento, vamos a usar un expansor para reducir considerablemente la presión y que la carga sea más rápida. Esto también ayuda a que el refrigerante que le llega al compresor cuando lo enciendas no lo vaya a afectar, ya que vamos a cargar por el lado de succión.

Limpiamos el tanque y con nuestro manómetro nos apoyamos utilizando la manguera de servicio. Por el lado de baja, conectamos a través del acoplador para R-410A. Conectamos la manguera de baja presión. Muy importante: aprovecha para hacer las purgas de las mangueras con las llaves de paso.

Una vez listo el procedimiento, pesamos el tanque. En este caso, el tanque tiene una carga actual de 4 kilos 820 gramos. Le restamos los 930 gramos y esperamos esa diferencia en la báscula. Abrimos manómetros, empezamos la carga, y cuando la báscula marca 3 kilos 890 gramos, terminamos. Previo a cargar, obviamente hay que hacer la purga de las tuberías para que el refrigerante fluya libremente.

Consecuencias de una carga incorrecta

Tener una carga parcial, incompleta o una sobrecarga son problemas muy distintos. Cuando te falta apenas un 10% de refrigerante, la capacidad del equipo puede disminuir hasta un 10%. En un equipo de 12,020 BTU, eso son 10,822 BTU. Quizás no te afecte tanto, y el consumo en watts baja un poco.

Pero la situación es mucho más drástica cuando te excedes de refrigerante. Si a este equipo de 930 gramos le agregas un 10% de más, la capacidad cae un 30%. De 12,000 BTU pasas a entregar apenas 8,420 BTU, menos de tres cuartas partes de la capacidad original. Y el consumo en watts también se eleva por encima del nominal. Por eso es tan importante no cometer el error de cargar sin una báscula.

El error clásico: confundir suciedad con falta de refrigerante

Un caso que sucede continuamente: por falta de servicio, los equipos se ensucian. El técnico va a revisarlos y la presión, obviamente por tener sucios los serpentines del condensador y el evaporador, se ve baja. Como están acostumbrados a trabajar con presión, el diagnóstico es "le falta refrigerante" y cargan gas. Después pueden limpiar el equipo, pero la presión ya quedó por encima. Sobrecargar refrigerante ya vimos las consecuencias: con tan solo un 10% de más, pierdes un 30% de capacidad.

Equipos inverter: códigos de error por mala carga

Con la tecnología inverter, estos problemas son similares pero se presentan de otra forma. La tarjeta electrónica envía códigos de error por fallas de carga y el equipo se protege hasta que se solucionen. Teniendo la carga correcta, estos errores desaparecen.

Otra pregunta muy recurrente es qué hacer cuando hay fugas de R-410A: si conviene hacer cargas parciales o completas. Ese tema se analiza en un video especial sobre este refrigerante.

La raíz del problema: la instalación

Está comprobado que más del 85% de las fallas de carga son consecuencia de una mala instalación, principalmente por no utilizar herramientas de buenas prácticas. La carga por peso con báscula es una de las más sencillas y confiables que puedes adoptar.