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Vacío profundo: técnica y herramientas
Para usar en campo
Antes de una evacuación, identifica la bomba y el vacuómetro que utilizarás y revisa el estado del aceite y las mangueras. Sigue el capítulo para entender qué condiciones pueden alargar el proceso.
Guía del capítulo
Por qué necesitas deshidratar las tuberías
Para que un equipo de aire acondicionado opere bien, no debe existir humedad dentro de las tuberías. En los minisplit o equipos divididos, donde conectas una unidad interior con una exterior, las tuberías de interconexión y la sección de la unidad interior quedan expuestas al ambiente. Eso significa que contienen aire con cierto porcentaje de humedad. Es justo en esas secciones donde tienes que deshidratar.
Qué pasa si no haces un buen vacío
La humedad es el enemigo a vencer dentro del sistema. Cuando el refrigerante entra en contacto con ella, se descompone químicamente. Lo mismo le pasa al aceite. Las consecuencias son severas: la temperatura del sistema sube, la válvula de descarga del compresor se calienta más de lo debido, pueden aparecer sólidos orgánicos que terminan dañando el compresor. También se generan deformaciones y roturas en partes frágiles como bielas o pistones. En casos graves, se forma hielo dentro de las tuberías que obstruye secciones esenciales del circuito.
Cómo elegir tu bomba de vacío
Para hacer un buen vacío profundo necesitas dos cosas: una bomba de vacío y un vacuómetro. Las bombas se clasifican por su capacidad de flujo, ya sea en CFM (pies cúbicos por minuto) o en litros por minuto. Como referencia ilustrativa, el taller relaciona la capacidad del equipo con el caudal de la bomba a razón de 7 toneladas por cada CFM. Con esa relación, los ejemplos son 2 CFM para 14 toneladas y 4 CFM para 28 toneladas. El instructor menciona bombas de 2 a 3 CFM para su trabajo con equipos de 1 a 5 toneladas. La selección también debe considerar las características de la bomba y del sistema.
Las bombas pueden ser de una etapa o de dos etapas. En las de una etapa, los gases no condensables y la humedad pasan por una sola cámara de compresión. En las de dos etapas pasan por dos cámaras, lo que te da mejores vacíos en menor tiempo, siempre y cuando la bomba tenga aceite de calidad. Las de dos etapas generalmente son de 3 CFM o más.
Cómo mejorar el desempeño de tu vacío
El desempeño depende de la capacidad del equipo con el que estás trabajando, pero también de la longitud y el diámetro interno de las mangueras de servicio, y de la calidad del aceite. Entre más cortas sean las mangueras, menor será el tiempo de vacío. Si además usas mangueras con el diámetro interno del puerto de succión y retiras los obuses de las mangueras y los equipos, vas a mejorar todavía más el tiempo.
El aceite es fundamental en las bombas de paletas rotativas. Cumple una doble función: permite un ciclo de rotación suave para que las paletas se deslicen libremente, y ofrece un sellado eficiente de la cámara de compresión. Pero durante el funcionamiento, el aceite absorbe la humedad que va extrayendo. Con el tiempo pierde viscosidad y todos sus beneficios. Por eso debes sustituirlo continuamente.
El vacío no es cuestión de tiempo, sino de micrones
Muchos creen que el vacío profundo se mide por tiempo. No es así. Lo que importa es llegar a los niveles que especifican los fabricantes de los lubricantes que acompañan al refrigerante. El taller menciona 500 micrones para lubricante mineral o alquilbenceno y 250 micrones para poliol éster. Son referencias de la exposición: antes de ejecutar el trabajo, verifica el requisito aplicable al sistema y al lubricante.
En esta escala, un micrón equivale a un micrómetro de mercurio. Conforme la tecnología del vacío avanzó, fue necesario tener una unidad de medida más precisa que el milímetro de mercurio, así que se dividió en mil partes más pequeñas. El taller contrasta estas lecturas pequeñas con la presión atmosférica de referencia. Para comprobar el vacío profundo, utiliza un instrumento capaz de resolver la presión en micrones; el manómetro de servicio no permite leerla con el mismo detalle.
Para qué sirve el vacuómetro
Un vacuómetro es un instrumento que mide la presión cuando esta resulta menor a la presión atmosférica, por debajo de la presión del ambiente. La lectura en micrones representa presión absoluta y no una presión absoluta negativa. Lo que hace concretamente es medir cómo cae la presión en un entorno determinado. En nuestro caso, ese entorno es la presión de vacío que genera la bomba. El vacuómetro es el instrumento utilizado en el capítulo para seguir esa presión. Recordemos que en esa presión es donde se hace hervir el agua y la humedad contenida en las tuberías, porque es la única forma de extraerla y asegurar el buen funcionamiento del equipo.
Un técnico que no utilice un vacuómetro para verificar sus vacíos no puede garantizar un vacío profundo y adecuado. Corre el riesgo de dejar humedad en el sistema que dañe el equipo. La lectura de vacío tampoco sustituye por sí sola la revisión de fugas del sistema.
Práctica en tu taller
La recomendación final es clara: realiza prácticas en tu taller para familiarizarte con estos instrumentos y dominar su uso. Las buenas prácticas deben aplicarse en todo momento.
Aprendizaje de campo
La duración del vacío no certifica el resultado. La lectura del vacuómetro y el nivel indicado para el sistema son la referencia que el capítulo pide comprobar.
Carga correcta de refrigerante paso a paso
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