Cómo garantizar que un equipo opere bien

Ricardo Álvarez· Ep 7/7 · 53 min · Aire Acondicionado

Tu objetivo como técnico: que el usuario sea feliz

Antes de entrar al checklist, hay que plantearnos algo básico. Como técnicos instaladores, reparadores o de servicio, nuestro objetivo principal no es solo dar confort. Es hacer feliz al usuario. Que pueda hacer sus tareas diarias, su trabajo, desarrollarse como persona en un clima agradable. Esa es nuestra finalidad: crear un ambiente confortable para todas las actividades del usuario. Y para lograrlo, necesitamos construir una cartera de clientes que nos dure por años. No se trata de dar un servicio y ya. Se trata de dar un servicio postventa.

Esta séptima sesión es prácticamente un resumen, un checklist de los seis temas anteriores. Todo lo que necesitas revisar para garantizar que los equipos que instalas operen adecuadamente.

Paso 1: Conoce los datos del equipo y su eficiencia energética

Dominar el modelo del equipo y su eficiencia energética es el primer paso. Tienes que saber el SEER que estás manejando para poder darle al cliente un pronóstico de consumo en kilowatts. Quizás no en pesos, porque cambian mucho las tarifas comerciales y residenciales, pero sí en kilowatts. Le puedes decir: este equipo te va a gastar tantos kilowatts diarios, semanales o mensuales, y tú conviértelo en pesos según tu tarifa.

Sacar el consumo instantáneo es muy sencillo. Lo que dice la placa en amperes no tiene absolutamente nada que ver con la potencia. Tomas la capacidad del equipo (12,000, 24,000, 36,000 BTU), la divides entre el SEER, y eso te da los kilowatts instantáneos. Multiplicados por las horas de uso los conviertes en kilowatt-hora. Y eso por 7 días, por 30 o por 60 días para sacar el consumo bimestral.

Todos los equipos se prueban en laboratorio a 35 grados centígrados. Hoy estamos superando los 40 grados en todo el país, así que los equipos están expuestos a condiciones extremas. Hay que tenerlo en cuenta.

Paso 2: Conoce el alcance de tus máquinas

Necesitas conocer los rangos de operación de los equipos que instalas. En la parte eléctrica, por ejemplo, un equipo Frikko Fit tiene un rango de operación de 209 a 261 voltios. Puede operar correctamente en esas condiciones. Muchas marcas tienen rangos muy limitados, y eso hay que saberlo. Pregúntale a la marca o al distribuidor cuál es el rango de operación, a través de una ficha técnica o un dato técnico del equipo.

También es importante conocer el flujo volumétrico, los CFM (pies cúbicos por minuto). Para áreas muy grandes donde necesitas que un equipo de dos o tres toneladas cubra todo el espacio, necesitas saber el volumen de aire. En zonas cálidas secas, si no hay distribución de aire a más de 35 o 40 grados, no hay confort al 100%. En los minisplit solo tienes una rejilla por donde sale todo el flujo, pero en fan coils o centrales necesitas conocer el volumen para diseñar correctamente la distribución.

Otro dato clave: el rango de operación de los semiconductores en las tarjetas. Todavía hay en el mercado tarjetas que soportan apenas 60 grados centígrados, de maquiladoras no muy confiables. Hay otras de 75 grados. Frikko maneja semiconductores que soportan hasta 90 grados centígrados, para aguantar las temperaturas extremas donde se instalan. Con las condiciones actuales de 47 grados, las máquinas están inyectando a la salida del condensador sus 7 u 8 grados adicionales, y estamos arriba de 50 grados. Si además el condensador está en un cuarto de máquinas con varios equipos mal distribuidos, una unidad que debería tomar 45-47 grados puede estar tomando 50 o 60 grados, y los semiconductores se ven expuestos.

Paso 3: Sé consciente de la poca masa de refrigerante

Con la tecnología inverter, la cantidad de refrigerante en los equipos es muy poca. Esto nos obliga a tener precaución extrema con las fugas. Aunque los refrigerantes son ecológicos, son muy vulnerables a la humedad. Los aceites y lubricantes miscibles con estos refrigerantes no toleran humedad, así que el vacío tiene que ser muy preciso: 200 o 250 micrones.

Muchos dicen "con 500 la hago" o "con 600 micrones la hago". No. La vida útil de estas unidades depende de qué tan profundo hagas ese vacío. Si usas nitrógeno antes, ayudas a desplazar la humedad que pueda haber. Un buen vacío te garantiza que la vida del equipo se prolongue por muchos años.

Paso 4: Considera la carga térmica real

Con las condiciones climáticas actuales, estamos recibiendo llamadas como no te imaginas: que el equipo ya no da, que no abate la carga térmica. Tienes que considerar la temperatura de diseño del lugar, no la promedio. El día que te habla el cliente a las 3:30 o 4:00 de la tarde diciendo que no enfría, es porque la carga térmica a esa hora es la máxima. La carga térmica se debe calcular a 39, 41, 42 grados centígrados de diseño de la ciudad.

Considera también la carga latente, que es la humedad relativa en el ambiente. No es lo mismo un clima cálido húmedo que un cálido seco. Mazatlán y Cancún tienen temperaturas parecidas, pero ambas ciudades cargan mucha humedad: 60-65% de humedad relativa. Y Hermosillo con 47 grados y 45% de humedad se siente sofocante, los equipos no se dan abasto.

Cuando el cliente dice "me mintió el que me vendió el equipo", la realidad es que nunca se consideró que en julio-agosto iba a hacer este calor. Aunque digan "quedó grande el equipo", no es factor miedo. Es un dato real a considerar en el cálculo. En cocinas residenciales, restaurantes, oficinas, hay que sumar la carga latente del vapor de agua, las personas, las computadoras, la iluminación y los motores. Todo eso impacta.

Además, como la prueba de SEER se hace a 35 grados, cuando mantenemos 4 o 5 horas a 42-43 grados vamos a tener mayor consumo del equipo. Eso también hay que meterlo en el cálculo.

Paso 5: La ubicación importa más de lo que crees

Al llegar a instalar, ubica correctamente ambas unidades. La evaporadora necesita 15-20 centímetros hacia el techo y 30-40 centímetros hacia los costados, lo más centrada posible a la habitación. La condensadora necesita mínimo dos metros de separación entre unidades. Si estás expulsando aire caliente, más caliente que el ambiente, hacia otra unidad a menos de dos metros, puedes crear un ciclo de aire caliente que va a empezar a tronar compresores. No más de dos pretiles más altos que el equipo, porque eso atrapa el calor.

Paso 6: Ajuste de carga de refrigerante

Siempre que extiendes tubería, necesitas cargar refrigerante adicional. Aunque sean solo dos metros extra, esos 30-40 gramos que falten van a afectar la capacidad. Si no tienes el dato de placa del fabricante ni lo encuentras en internet, estima por capacidad: una tonelada trae alrededor de 500 gramos. Mete un 70% (unos 300 gramos), empieza a medir el subenfriamiento y el sobrecalentamiento, haz dos mediciones ajustadas a los rangos correctos. Al final apóyate con un termómetro para medir diferenciales de temperatura y revisa que la inyección esté dentro del rango. Obviamente, esto funciona siempre que la capacidad del equipo sea la adecuada para el espacio. Si tienes una tonelada en 30 metros cuadrados, jamás vas a llegar al confort.

Paso 7: Vacío correcto y no ser invasivo

No somos pegatubos. Somos instaladores profesionales. La parte del vacío es la más importante de toda la instalación. El equipo nuevo trae su carga de refrigerante correcta: no le pongas mangueras cuando lo vayas a instalar por primera vez. Si quieres usar un manómetro, úsalo sin mangueras, pegado directamente al equipo. Lo menos posible que puedas perder refrigerante. Si lo invades, le restas refrigerante.

Para el vacío, conecta la bomba directamente al equipo con una manguera del mayor diámetro posible (3/8 o hasta 3/4). Usa un quita válvulas para retirar el óvulo o pivote del puerto de servicio y que no estorbe nada. Con esta técnica reduces el tamaño de bomba necesario: ya no necesitas monstruos de 6 u 8 CFM, con bombas de 2 o 3 CFM con puertos grandes es suficiente.

Si tu bomba trae puerto de 1/4, puedes comprar un adaptador de 3/8 a 1/4 y conectar la manguera de 3/8 al quita válvulas directo al puerto 5/16 del equipo. En minisplits nuevos con distancias cortas de 4-5 metros, logras vacío en zona húmeda como Mazatlán en 2-3 minutos, sostienes otros 5 minutos, y en zona seca en 1 minuto con 5 de sostenimiento. Con eso garantizas el vacío.

El triple vacío en minisplits no es necesario. Lo que sí necesitas es garantizar tus 200-250 micrones, sostener ese vacío el tiempo necesario, y confirmar que no tienes fugas.

Paso 8: Evita los gases no condensables

Los gases no condensables causan muchos problemas: nitrógeno en el sistema, aire, humedad, oxígeno. Si usas dióxido de carbono para hacer barridos, siempre purga las mangueras. Purga, purga, purga. La poca cantidad de refrigerante que tienen estos equipos es empujada por los gases no condensables hacia la salida del compresor.

Cuando un técnico hace un mal vacío y deja humedad o gases no condensables, la solución es quitar todo el refrigerante, hacer un buen vacío de 200-300 micrones y recargar. No es "salvar" el equipo, es simplemente retirar lo que no debía estar ahí.

En los equipos inverter Frikko, cuando hay gases no condensables, el equipo marca un código de error. El termistor a la salida del compresor detecta alta temperatura, la tarjeta lo corrobora con la temperatura de saturación del condensador (que no es la adecuada) y con la del evaporador (que sí está correcta), determina que algo anda mal y se protege. Para tu suerte, el equipo se protege solo en lugar de dañarse.

Paso 9: Uso correcto de nitrógeno

No necesitas nitrógeno en todos los equipos. Lo necesitas cuando vas a hacer soldaduras, por ejemplo al extender tubería. Si el kit trae 3 metros y necesitas llegar a 12 (el máximo en Frikko), vas a soldar 3 kits más. Ahí sí usa nitrógeno para crear una atmósfera inerte dentro de las tuberías y evitar la oxidación. Esa cascarilla de óxido puede depositarse en el embobinado del compresor o tapar un capilar.

También usa nitrógeno para localizar fugas. Revisa la presión máxima que soporta el equipo (puede ser 350 libras o más), carga nitrógeno, espera 10 minutos y revisa todas las uniones de tuercas y soldaduras con detector de fugas o agua con jabón. Especialmente importante cuando tiras tubería dentro de plafones o en tiros de casas de dos pisos, donde no quieres volver.

Para soldar, con 3-5 libras de nitrógeno es suficiente para proteger la tubería.

En cuanto a si es mejor soldar o usar tuerca en las preparaciones de pared, depende. Si usas tuerca con los cuidados correctos al doblar la tubería, haces vacío y esperas tiempo suficiente para confirmar que no hay fuga, funciona bien. Si prefieres rapidez, puedes soldar con nitrógeno y descartas fugas en ese punto.

Paso 10: La alimentación eléctrica lo es todo

Antes de montar cualquier equipo, necesitas que la vivienda te garantice el voltaje adecuado. Si es equipo de 110 V, que te dé 115-127 voltios estable. Si es 220 V, que te dé 230-235 voltios estable. Revisa tanto en el centro de carga principal (el alimentador de afuera) como en el derivado de adentro. Verifica que el cableado esté en perfectas condiciones y haz tu cálculo de calibre por caída de tensión.

El problema eléctrico ha sido tremendo las últimas semanas. Un caso real: un equipo Frikko Fit marcaba código de error con LED 1 encendido, LED 2 encendido y LED 3 destellando, que indica variación de voltaje. Aparentemente tenía 235-238 voltios, pero al revisar fase por fase, una estaba en 127 y la otra en 90 voltios. El equipo se protegió correctamente. Eso no es un problema del equipo, es una protección. Si tienes termomagnético adecuado, derivación a tierra y calibre correcto, el equipo se va a proteger muchas veces pero no se va a dañar.

También hemos visto condensadoras en rincones con pretiles altos que se protegen por calor excesivo. Al rebotar el aire caliente, el termistor marca más de 50 grados y el equipo deja de dar capacidad. No es falla del equipo: es mala ubicación.

La tierra física es obligatoria. Es requisito para que Frikko brinde garantía. Si además puedes recomendar al cliente un disyuntor, sobre todo en equipos de dos o tres toneladas en adelante (split, central, comercial ligero), hazlo. La norma ya lo contempla aunque todavía no se exige en residencial.

Para oficinas con 20 o 30 minisplits donde es casi imposible saber cuál es cuál en el centro de carga, propón un desconectador de cuchilla arriba en el techo junto a cada equipo. Te evita accidentes y te facilita los servicios.

Los malos empalmes son otro problema grave. Calibres distintos, malos entorches y cinta aislante negra que solo soporta 30-35 grados expuesta dentro de la tubería a más de 60 grados. Usa conectores adecuados y terminales ponchables. Los equipos inverter son enemigos de los falsos contactos. Revisa los ajustes en fases, neutro y tierra para evitar problemas.

Educa al usuario: el 10% que falta

El 80% de la responsabilidad de que un equipo opere bien recae en la instalación. Otro 10% es responsabilidad del cliente. Pero si no le enseñas, vas a tener problemas aunque hayas hecho un trabajo impecable.

Enséñale a limpiar los filtros periódicamente. Si el equipo está en una cocina, puede ser una o dos veces por semana. Enséñale a usar el control remoto completo, no solo encender y cambiar temperatura. En días húmedos, puede cambiarlo a modo Dry para que baje la velocidad del abanico y retire la humedad del ambiente. Después lo cambia a modo Cool para enfriamiento normal. Si no quiere usar Dry, puede simplemente bajar la velocidad del abanico a baja para lograr un efecto similar.

Enséñale la función de timer y las funciones de Sleep. En Frikko hay varios modos (Sleep 1, 2, 3) que cambian la temperatura automáticamente cada hora o dos horas. Así el cliente duerme confortable sin despertar con frío, y ahorra un 3-4% en consumo de compresor, que se refleja en 100-200 pesos menos en el recibo.

Explícale que puede usar el equipo en modo solo abanico como si fuera ventilador. El motor del abanico del minisplit consume 10-15 veces menos que un ventilador de pedestal. Mucha gente cree que tener el equipo encendido gasta mucho, pero en modo abanico el consumo es mínimo.

Si el equipo tiene calefacción, explícale que va a hacer una pausa de unos 8 minutos mientras el serpentín alcanza los 40 grados para poder inyectar aire caliente. Que no se asuste.

Véndete como técnico profesional

Hazle saber al cliente todo lo que hiciste. Que ajustaste las fases, que pusiste terminales, que calculaste el termomagnético, que instalaste tierra física. Muéstrale tu herramienta: vacuómetro, bomba de vacío, quita válvulas. Traes más de 16,000-17,000 pesos en herramienta y la mayoría de los técnicos no la tiene. Esa es tu diferencia.

Muéstrale la etiqueta amarilla del equipo, los beneficios de la marca. Véndete tú y vende la marca. Que el cliente te quiera como su técnico de cabecera. Eso depende de cómo te presentes, de cómo le expliques tu trabajo, de cómo lo eduques.

Con las temperaturas actuales, la demanda está por las nubes. Los técnicos profesionales traen sus semanas y quincenas saturadas. Los clientes dicen "cóbrame lo que quieras, pero ven". Eso es porque el mercado paga la calidad. Y el que sabe usar la herramienta y trabaja con buenas prácticas se distingue.

Garantías Frikko y preguntas frecuentes

Frikko cubre garantías por voltaje siempre que el equipo tenga termomagnético independiente, tierra física y esté dentro de su rango de operación. El compresor tiene 8 años de garantía. El primer año es garantía total: cambio de compresor, refrigerante, mano de obra y todo lo que implique.

Si vas a instalar un equipo inverter y el termomagnético existente está a la intemperie con más de 6-8 meses, cámbialo. Aunque sea de buena calidad, si estuvo expuesto, sustitúyelo para evitar variaciones que protejan el equipo innecesariamente.

Los termistores son compatibles entre marcas siempre que tengan la misma impedancia (15 kilo-ohms, 10 kilo-ohms, 60 kilo-ohms). A veces hay que adaptar la terminal, pero funcionan sin problema.

Para calcular la carga térmica, busca el método residencial de ASHRAE. Está disponible en internet y es muy completo. Incluye los valores de diseño por ciudad. En una ciudad seca como Hermosillo o Mexicali, la carga latente es del 5-7%. En Guaymas sube al 29%. En Mazatlán llega al 65%. En Cancún necesitas aumentar tu carga sensible un 45%. Cada ciudad tiene su factor y hay que considerarlo.

En cuanto a la tierra física, no es lo mismo que el neutro. Lo ideal es instalar una varilla de tierra física cerca del equipo, no tirar cable desde la puesta a tierra de la acometida que puede quedar muy lejos.