Lesiones y dolores musculares en invierno | En Confianza con Heatwave

Equipo Heatwave· Ep 18/19 · 50 min · Calefactor

Lesiones y dolores musculares en invierno: En Confianza con Heatwave

En esta charla, exploraremos cómo el clima frío impacta nuestro cuerpo, haciéndonos más propensos a lesiones y dolores musculares. Analizaremos las causas, los síntomas y las áreas más afectadas, además de ofrecer consejos prácticos para prevenir y aliviar estas molestias.

El efecto del frío en el cuerpo

Nuestro cuerpo, compuesto en gran parte por agua, experimenta cambios en la viscosidad de los fluidos con las bajas temperaturas. La sangre se vuelve más densa, dificultando la circulación. El sistema nervioso, buscando mantener la temperatura interna entre 36.5 y 37 grados Celsius, prioriza el flujo sanguíneo hacia el tronco y órganos vitales, sacrificando las extremidades.

Esta redistribución sanguínea puede provocar torpeza motora, falta de sensibilidad en manos y pies, y aumentar el riesgo de contracturas musculares al realizar movimientos o ejercicios intensos. Es crucial mantener un ambiente climatizado para facilitar la circulación y evitar la rigidez muscular.

¿Qué es una contractura y cómo se produce?

Una contractura es un aumento involuntario y continuo de la tensión en un músculo o fibra muscular. Puede ser causada por esfuerzos repetitivos, ejercicios intensos o cambios bruscos de temperatura. Incluso un simple tropezón en un ambiente frío puede desencadenar una contractura, ya que el cuerpo reacciona intensamente para recuperar el equilibrio.

Identificar una contractura es posible al palpar la zona afectada, donde se sentirá un aumento del tono muscular, dolor y, a veces, una pequeña bolita. El paciente experimentará dolor, limitación de movimiento y pérdida de fuerza en la extremidad afectada.

Áreas del cuerpo más propensas a contracturas

El estrés es un factor importante que contribuye a la tensión en los hombros. Las piernas también son vulnerables, especialmente con ejercicios intensos en el gimnasio. Los cambios bruscos de temperatura, como salir de una ducha caliente a un ambiente frío, pueden provocar contracturas en áreas ya desgastadas.

No solo los deportistas sufren contracturas. Levantar objetos pesados, agacharse o incluso vestirse pueden desencadenar el problema. Mantener una buena climatización en el hogar y el lugar de trabajo es esencial para prevenir lesiones, especialmente si ya existen áreas del cuerpo con desgaste o estrés acumulado.

El impacto del frío en las articulaciones

El frío provoca que las estructuras de las rodillas, ligamentos, tendones y músculos se vuelvan rígidas y pierdan elasticidad. Esto dificulta el movimiento adecuado de rodillas, tobillos y manos, aumentando el riesgo de lesiones.

Los riesgos de las lesiones provocadas por el clima frío, aunado a la tensión en las articulaciones, pueden ser múltiples. A corto y largo plazo, pueden afectar problemas respiratorios, estrés, dolores y problemas en las articulaciones, falta de movilidad que a la larga puede traerte lecciones porque los músculos de contractura y se pierde la movilidad.