Equipos paquete vs central: diferencias
Carga de refrigerante: procedimiento correcto
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Qué es un equipo de aire acondicionado tipo paquete o central
Crear las condiciones ideales de ambiente en cualquier recinto, lo que comúnmente conocemos como climatizar, permite que las personas desarrollen su potencial en cualquier actividad. En lugares de trabajo esto es todavía más importante. El aire acondicionado se vuelve un recurso clave cuando necesitas climatizar un local comercial o una oficina: conseguir una temperatura óptima todo el año mejora la productividad de los empleados y hace que los clientes se sientan cómodos al visitar el lugar.
Para lograr esto existe una opción que vale la pena conocer: el aire acondicionado tipo paquete o central.
Los equipos tipo paquete se llaman así porque contienen los cuatro elementos del circuito de refrigeración en un mismo gabinete: condensador, evaporador, compresor y dispositivo de expansión. Se manejan en versiones solo frío y frío-calor. Aunque hay varias opciones de calefacción para estos equipos, la más eficiente es la bomba de calor o ciclo inverso con válvula de cuatro vías.
Para la distribución del flujo de aire se requieren conductos o ductos, y en el mercado tienes muchas opciones: metálicos, de fibra de vidrio, poliestireno, plástico y tela. La instalación de un equipo paquete resulta más estética porque no se ven unidades, tuberías ni cableado, pero cumple con las mismas funciones que cualquier otro equipo tradicional.
Dónde se aplica
Esta aplicación es la más habitual en superficies grandes que requieren aire acondicionado en varias áreas simultáneas. Piensa en varias recámaras o en toda el área común: cocina, estancia y comedor. Por eso operan como sistemas centralizados.
Cómo se instala
Normalmente la unidad va situada en el techo o azotea. La vivienda debe estar preparada con el ramal de conductos internos de inyección a las diferentes áreas, cada una con sus respectivas rejillas. También se necesita un conducto de retorno de aire, que puede estar centralizado en el área común o ser individual para cada zona donde haya una rejilla de inyección.
La temperatura se controla a través de un termostato para que el usuario la adecúe a sus necesidades. En instalaciones grandes se puede incluso controlar el tiempo de operación y la temperatura mediante sistemas informáticos, asegurando una gestión óptima.
La instalación requiere lo siguiente:
- Interconexión de ductos de la vivienda con las bocas de inyección y retorno del equipo. - Conductos aislados de fibra de vidrio de 1.5 pulgadas, impermeabilizados. - Base metálica con patas ajustables, con un mínimo de 12 pulgadas de altura para futuros trabajos en la azotea. - Maniobra de grúa para colocar el equipo en la azotea. - Alimentación eléctrica de 220 volts con tierra física. - Termostato de control y programación según los hábitos del usuario. - Tubería de drenado con trampa de condensado.
Ventajas del aire acondicionado central
1. Reduce costos energéticos gracias a las altas eficiencias que alcanza. 2. Beneficios estéticos: la instalación queda oculta, lo que mejora la imagen de la vivienda o local comercial. 3. Climatización más uniforme en todos los ambientes. El sistema distribuye el aire por varias salidas, a diferencia de equipos con salida única que a veces necesitan altas velocidades de ventilación o temperaturas muy bajas para llegar a los puntos más alejados. 4. Permite gestionar grandes áreas de forma independiente con un solo equipo. 5. Niveles bajos de ruido, ya que la instalación se sitúa en el exterior. 6. El tiempo de recuperación de la inversión se da en corto plazo.
Por qué elegir un equipo con tecnología inverter
En el mercado actual de equipos tipo paquete existen opciones más económicas, pero con eficiencias muy bajas de 13 o 14 SEER. Si consideras más de 12 horas de operación continua, te recomendamos adquirir equipos con eficiencias superiores a 17 SEER y tecnología inverter. La diferencia en precio comparada con las opciones más baratas la recuperas en menos de 2 años. De otra forma, ese dinero se lo sigues pagando a tu proveedor de energía eléctrica. Además, los equipos inverter manejan una temperatura más controlada gracias a su diferencial de diseño tan pequeño.